OBJETIVOS
ACOGER a los padres y madres y apoyarles en el grupo de ayuda mutua (GAM) han sido y siguen siendo los pilares de la tarea de AMPGYL. Para las familias, buscar ayuda y querer conocernos significa haber dado el primer paso –amenudo difícil de dar-, para serenarse y comprender qué le pasa a la hija o al hijo.
La escucha respetuosa y el intercambio de sentimientos nos permiten orientarles y acompañarles en el proceso para recuperar el bienestar personal y familiar.
REVISAR actitudes y favorecer el cambio es otro propósito de AMPGYL. Nuestro comportamiento suele estar cargado de prejuicios machistas y heterosexistas que son, en esencia, jerárquicos y de desprecio hacia las personas LGTB. El heterosexismo y el machismo inhiben las expresiones espontáneas y sinceras de nuestros hijos e hijas. Ser conscientes de ello y enmendarlo puede significar una
CONCIENCIAR a las familias a que sigan de cerca el desarrollo afectivo de sus hijos e hijas para favorecer que puedan expresarles sus sentimientos. Queremos lo mejor para ellos, pero nos cuesta llegar a comprender la felicidad que proporcionan el afecto, la sexualidad y los sentimientos. Por eso, creemos que todas las familias deberían percibir la educación afectivo-sexual de los niños, adolescentes y jóvenes, como un hecho trascendente. A menudo les dejamos en una soledad poco recomendable y no les ayudamos a poner palabras a sus sentimientos sobre el afecto, la ternura, el sexo y el amor.
INCIDIR en espacios que multipliquen nuestro discurso. Las instituciones de nuestro país y las diferentes entidades ciudadanas pueden convertirse, también, en ejes facilitadores de gran relevancia.
CONSEGUIR que las inquietudes de AMPGYL lleguen a otros puntos del territorio para que se creen asociaciones que, como la nuestra, sean un punto de referencia y de apoyo para las personas LGTB y sus familias.
“Desde AMPGYL velaremos para que se consigan estos objetivos”.










