Carta de la Presidenta Esther Nolla, en nombre de la Asociación de Madres y Padres de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (AMPGYL) , sobre el atentado homófobo producido en el centro asociativo gay, lésbico, bisexual y transexual “The Agudah” , en Tel Aviv, la noche del 1 de agosto que costó la vida a un joven activista LGBT y una adolescente.
Con horror nos enteramos de la terrible noticia del atentado cometido en Tel Aviv en un centro de jóvenes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales que ha causado la muerte a dos adolescentes de 16 años, mientras otros tres adolescentes luchan por la vida en la UCI. Estas noticias siempre son terriblemente tristes, pero en este caso nos afecta directamente a nuestra asociación de padres y madres con hijos LGTB y a nuestra lucha: es terrible ver esos grupos de adolescentes menores apoyando solos por sus amigos en el hospital, sin adultos, porque sus padres no sabían que su hijos sufrían en solitario su proceso de auto aceptación, y estaban atemorizados de contar su realidad.
Nuestra asociación AMPGYL, pertenece a una asociación europea llamada Euroflag y a otra, Asociación internacional de Familias por la diversidad sexual, donde nuestro trabajo es principalmente velar el crecimiento de nuestros niñ@s ,adolescentes y trabajar con los padres y madres para minimizar los riesgos que tiene ayudar a crecer y educar con la presunción de heterosexualidad. Educar sin incluir la diversidad sentimental y afectiva humana lleva con facilidad a un niñ@ o adolescente al aislamiento, de ahí a la soledad, y en esas circunstancias los sometemos a cualquier riesgo. A esta situación se llega con buena fe y con demasiada facilidad. Nosotros como padres y madres lo podemos confirmar por nuestras experiencias vitales. ! Ojala alguien cuando nuestros hijos eran pequeños nos lo hubiera explicado ! el pediatra, el médico de familia, en la asociación de padres del colegio... pero ninguno de ellos habló nunca de las emociones y del afecto en la diversidad sentimental humana.
De ahí la importancia de trabajar con los padres, madres, hermanos, en definitiva con la familia. Desgraciadamente hay aún demasiados niñ@ y adolescentes sufriendo en silencio o soportando acoso sin ni siquiera tener fuerzas para comentarlo a sus padres ni que se entere nadie, ni sus amigos siquiera. Eso ocurre muchas veces simplemente por no responder a los roles de género normativos, y por representar exclusivamente la vida social, familiar, de ocio heterosexual.
Todos queremos lo mejor para nuestros hijos e hijas por eso es tan importante cambiar los hábitos afectivos y sociales para garantizar el crecimiento en igualdad para nuestros nin@s y adolescentes.












